viernes, 21 de abril de 2017

ELECCIONES

Yo no elegí que mi hijo tuviera síndrome de down, tampoco él lo eligió.  En mis planes no entraba nada de eso; en mis planes sólo entraba ser madre y pelearme por lo normal que nos peleamos todas las madres.
A partir de ahí yo sí elegí muchas cosas, y la más importante de todas fue elegir luchar por mi hijo y sus derechos; luchar contra una sociedad que te da la espalda porque tienes una etiqueta, contra un sistema educativo que te cataloga entre válidos y no válidos; contra un mundo que no está hecho para que nos ayudemos, sino para pisarnos los unos a los otros, y pasar por encima del más débil... Esa sí fue mi elección y voy a morir con ella.
Jamás en la vida voy a consentir que no le traten como la persona que es, que se  le ningunee y se le ponga una etiqueta enorme diciendo "tú no sirves"...
El mundo está lleno de gente malvada y ruin, pero por fortuna también hay mucha gente buena y con esa me voy a quedar, con la gente que suma y no resta.
La lucha es muy dura, muy difícil pelear contra tantos elementos y tratar de razonar y no ser la madre loca que no sabe quién es su hijo, pero no importa, por más piedras que nos pongan en el camino no desistiré de mi empeño, porque está en juego lo que más quiero en este mundo, están en juego los derechos y la felicidad de mi hijo....

6 comentarios:

  1. Que ha pasado?
    Apoyo todo lo que decís y me uno, no lo permitiremos!

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  2. Gracias Noelia! Un abrazo. Por cierto, me encantó el cuento.

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  3. Hola amiga. Soy de Angol, Chile y también tenemos una preciosa María Consuelo que tiene el síndrome más precioso que Dios haya podido regalar a una familia. Que el Señor te bendiga a ti y a tu hermoso hijo. Nosotros seguiremos disfrutando a nuestra "chinita", como le decimos de cariño, todos los días sus logros y avances, agradecidos de Dios por tan hermoso regalo que nos dio un 10 de Diciembre de 2015 a las 11:45 horas. Un abrazo a la distancia.

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